
Ull de Llebre
Si buscas un vino intenso, aterciopelado y con una carga emocional que se respira en cada trago, este te hipnotizará. Lilith, en este caso, no se esconde. Se deja llevar por el deseo y el placer de ser, de sentir y de reivindicar. Este vino es su gesto: íntimo, salvaje y absolutamente libre.
De color púrpura oscuro con reflejos granates, te habla antes de probarlo. En nariz despliega notas profundas de fruta madura e higo confitado, con un trasfondo especiado y sugerente que invita a acercarse un poco más.
En boca es sedoso y vibrante, con taninos suaves que se funden con recuerdos de tostados, especias, vainilla y un sutil toque de café. El final es largo, elegante y placentero, de esos que dejan huella.
Elaborado con Ull de Llebre vendimiado a mano, fermentado con calma y criado en barrica de roble, este vino es una celebración de la lentitud, del cuerpo y de todo aquello que no hace falta decir en voz alta para hacerse entender.
Ideal para noches largas, conversaciones profundas o momentos de silencio cómplice.
¿Y el nombre? Lilith. La figura que no pide permiso para sentir placer, que se abraza a sí misma y sonríe. Un vino que no busca aprobación, solo ser fiel a lo que lo mueve.